Intimista paz

Lavaba los platos a media tarde,
y él allí de pie
a mi lado,
o besándome el nacimiento del pelo.
Cada minuto a su lado es pleno ,
como -se me ocurre-
debe ser el último segundo de vida.
Pienso
en todo lo que hoy haría por él,
y en cuántos días de mi vida
me podría en sus manos.
Mi amor,
dejemos que el sol nos traspase
como si estuviésemos hechos
de papel de seda.
Y envuelve mis tardes,
noches y mañanas
en ése pulso y ése tacto
que huelen a tu espalda,
porque dan, también,
ésa mismísima seguridad de asilo etéreo.
(foto: Cristian Galindo, Cris

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home